Entre el 12 de abril y el 8 de junio de 2026, el Grupo de Universitarios Voluntarios (ASEZ) desarrolló la “Iniciativa Mundial para la Protección de los Ecosistemas de Carbono Azul de ASEZ 2026”. La presente iniciativa partió de la premisa relativa al desplazamiento de los residuos plásticos generados en campus y en centros urbanos a través de de sumideros y cursos fluviales hasta el océano, incidiendo negativamente sobre los ecosistemas marinos y de carbono azul. Con el propósito de propiciar el reconocimiento directo de la problemática ambiental local por parte de los universitarios, ASEZ impulsó una acción a escala global orientada a fomentar la participación en la protección sostenible del ambiente marino mediante actividades de limpieza, campañas de sensibilización, registro sistemático de datos y programas de concientización ciudadana.

El carbono azul hace referencia al carbono absorbido y almacenado por ecosistemas marinos como las marismas tidales, los bosques de manglar y las praderas de fanerógamas marinas. Dichos ecosistemas desempeñan un papel fundamental en la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad; no obstante, se encuentran sometidos a amenazas persistentes derivadas de los residuos plásticos, los desechos marinos y la degradación de hábitats. En particular, el plástico descartado de forma inadvertida en los campus universitarios y en las zonas urbanas puede acceder al océano a través de alcantarillas pluviales, colectores de aguas residuales y ríos. En este contexto, ASEZ difundió el mensaje central resumido en la premisa: “Si la contaminación comienza en el campus, también puede detenerse en el campus”, subrayando la necesidad de reducir la contaminación plástica y proteger los ecosistemas de carbono azul.



El carbono azul hace referencia al carbono absorbido y almacenado por ecosistemas marinos como las marismas tidales, los bosques de manglar y las praderas de fanerógamas marinas. Dichos ecosistemas desempeñan un papel fundamental en la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad; no obstante, se encuentran sometidos a amenazas persistentes derivadas de los residuos plásticos, los desechos marinos y la degradación de hábitats. En particular, el plástico descartado de forma inadvertida en los campus universitarios y en las zonas urbanas puede acceder al océano a través de alcantarillas pluviales, colectores de aguas residuales y ríos. En este contexto, ASEZ difundió el mensaje central resumido en la premisa: “Si la contaminación comienza en el campus, también puede detenerse en el campus”, subrayando la necesidad de reducir la contaminación plástica y proteger los ecosistemas de carbono azul.

El primer hito de la iniciativa fue la actividad de limpieza. Los universitarios de ASEZ recogieron plásticos y residuos domésticos en ríos, embalses y zonas costeras de distintos países, contribuyendo a reducir el flujo de contaminantes hacia el mar. Las ubicaciones de las actividades se clasificaron según el tipo de sistema hídrico y la categoría ecológica —embalses, ríos y costas—, y los residuos recogidos fueron catalogados en las siguientes categorías: botellas de plástico, tapas de botella, vasos desechables, pajitas, envases de alimentos, bolsas de plástico, poliestireno, colillas de cigarros, toallitas húmedas, embalajes plásticos y residuos de pesca. Este registro tiene por objeto cuantificar la actividad in situ y constituir la base de datos necesaria para el análisis prospectivo de los flujos de contaminación plástica.


Las actividades desplegadas en cada país se materializaron en prácticas conjuntas con las comunidades locales. En Incheon, República de Corea, 107 universitarios de ASEZ pertenecientes a las regiones de Incheon y Bucheon acondicionaron aproximadamente un kilómetro de la playa de Seonnyeobawi, recogiendo alrededor de 130 kg de residuos plásticos y domésticos. A pesar de las precipitaciones registradas desde primeras horas de la mañana, los participantes recorrieron la orilla de la playa para retirar los desechos acumulados, constatando la gravedad del problema de los residuos marinos y la importancia de la protección del ecosistema costero.
En el acto estuvieron presentes el profesor Lee Dae-hyeong de la Universidad de Educación de Gyeongin, y Jeong Dong-jun, vicepresidente del Consejo del Distrito de Jung, Incheon. El profesor Lee manifestó: “Resulta sumamente significativo su compromiso ambiental desde tempranas horas de la mañana, manteniendo las actividades incluso bajo la lluvia. Expreso mi profundo agradecimiento a la comunidad universitaria por este esfuerzo, augurando la continuidad de tan valiosas iniciativas en el futuro”.



En Nairobi, Kenia, los universitarios de ASEZ llevaron a cabo una campaña de limpieza en los alrededores del río Nairobi, en la zona de Starehe Kamukunji. Los participantes recogieron plásticos y residuos domésticos depositados en las riberas del río, adoptando medidas concretas para interceptar el traslado de desechos hacia el océano a través de los cauces fluviales. La limpieza de cursos de agua reviste especial importancia no solo como mejora de las condiciones sanitarias locales, sino también como acción orientada a contener la propagación de la contaminación plástica.
Evans Ochieng, funcionario de Medio Ambiente de Kariokor, en el Condado de Nairobi y participante de la actividad, declaró: “La conservación del medio ambiente es una responsabilidad compartida. La dedicación demostrada hoy por los voluntarios de ASEZ refleja el tipo de participación comunitaria necesaria para restaurar y proteger el río Nairobi. Al impedir el ingreso de residuos a nuestros cursos de agua, no solo se optimiza la salud pública y el saneamiento, sino también se contribuye a los esfuerzos globales para hacer frente al cambio climático. Reconocemos el compromiso de ASEZ y esperamos continuar colaborando en la construcción de un Nairobi más limpio y verde”.



En Filipinas, 40 personas —entre universitarios de ASEZ y representantes del barangay— realizaron conjuntamente una limpieza en los canales y vías de agua próximos al World Citi Colleges (WCC) de Ciudad Quezón. Los participantes recogieron un total de 105 kg de residuos, de los cuales 60 kg correspondían a residuos plásticos, mejorando al mismo tiempo el flujo de drenaje. Además, se desarrollaron una campaña de firmas de apoyo dirigida a los residentes locales y una presentación con paneles informativos para los estudiantes del WCC, con el objetivo de inducir en la universidad y la comunidad la comprensión sobre la importancia de proteger los ecosistemas de carbono azul, traduciendo dicho conocimiento en acciones concretas.
Los universitarios participantes en las actividades de limpieza constataron, in situ, el impacto de los hábitos cotidianos de uso y descarte del plástico sobre el entorno natural. Según el testimonio de un participante, el hallazgo de diversos desechos en playas aparentemente limpias constató la capacidad de resistencia temporal de los microfragmentos plásticos cotidianos dentro del entorno natural. La observación del entorno fluvial recuperado mediante las labores de limpieza confirmó a otro participante el potencial de las pequeñas intervenciones en favor de la comunidad, traduciéndose en mejoras ambientales y en el estímulo de la conciencia ciudadana.


Siguiendo con las labores de limpieza, ASEZ llevó a cabo campañas de protección de los ecosistemas de carbono azul en cada uno de sus lugares. Mediante paneles, los universitarios explicaron el proceso por el cual los residuos plásticos generados en los campus y en las zonas urbanas son transportados por alcantarillas y ríos hasta el mar, y expusieron las repercusiones de los microdesechos generados en la vida diaria sobre los ecosistemas marinos. Asimismo, presentaron la contribución de los ecosistemas de carbono azul —bosques de manglar, praderas de fanerógamas marinas y marismas tidales— a la mitigación del cambio climático mediante la absorción y el almacenamiento de carbono, y compartieron un mensaje enfocado en la reducción de la contaminación plástica, factor directamente vinculado con la protección de los ecosistemas marinos.
En el marco de las campañas se realizó también una “Encuesta sobre el uso del plástico y la gestión de residuos entre universitarios”, accesible mediante código QR. La encuesta fue diseñada para conocer la situación real del consumo de plástico entre los universitarios y su nivel de concienciación sobre la gestión de residuos, con vistas a explorar estrategias más eficaces de reducción del plástico y orientaciones para la protección de los ecosistemas de carbono azul. Mediante su participación en la encuesta, los asistentes reflexionaron sobre la incidencia de sus hábitos de consumo y descarte en los ríos, el mar y, en última instancia, en los ecosistemas marinos.



La presente iniciativa incluyó también una gestión sistemática de indicadores con el fin de cuantificar los resultados de las actividades locales y sentar las bases para la cooperación y la difusión futuras. ASEZ tiene previsto registrar y analizar, desglosados por país, los siguientes datos: número de universitarios participantes, número de instituciones colaboradoras y organismos vinculados, volumen de residuos recogidos, número de participantes en actividades educativas y de campaña, número de firmas de apoyo, alcance de los beneficiarios y estado de los acuerdos de cooperación posteriores —incluidos los Memorandos de Entendimiento (MDE)—. Estos indicadores cuantitativos se emplearán para evaluar objetivamente los resultados de las actividades e identificar los retos ambientales y las orientaciones de acción prioritarias en cada territorio.

Sobre la base de los datos de limpieza y de los resultados de las encuestas en todo el mundo recopilados en el marco de esta iniciativa, ASEZ elaborará en el futuro el “Mapa de ABC (Carbono Azul de ASEZ)”. Dicho mapa visualizará las zonas de intervención, los tipos de sistemas hídricos y de ecosistemas, así como las categorías de residuos plásticos recogidos, con el objetivo de ofrecer una panorámica integrada de los flujos de contaminación plástica y de los logros alcanzados en la protección de los ecosistemas de carbono azul. De este modo, los resultados de las actividades locales trascenderán el mero registro documental para convertirse en material de referencia para la educación, las campañas de sensibilización, la cooperación institucional y la solidaridad internacional.


La contaminación plástica no se limita a los residuos visibles. Numerosos objetos de uso cotidiano contienen componentes plásticos, entre ellos los vasos de papel, las bolsas de té, las toallitas húmedas, las mascarillas de un solo uso, los chicles, las colillas de cigarros, las fibras sintéticas y las partículas procedentes del desgaste de los neumáticos. Los pequeños residuos descartados de forma inadvertida pueden desplazarse a través de alcantarillas y ríos hasta alcanzar el mar y los ecosistemas marinos, afectando en última instancia a la vida humana.
La presente iniciativa evidenció la dualidad de los campus universitarios, catalogados simultáneamente como puntos de origen de la contaminación plástica y como focos de transformación y acción en favor del cambio. Los sumideros, ríos continentales, litorales y océanos distan de ser espacios desconectados; por el contrario, constituyen un sistema hídrico único e interconectado. En consecuencia, las pequeñas acciones emprendidas en el campus pueden proyectarse hacia la protección de los ecosistemas marinos, las respuestas ante el cambio climático y la construcción de comunidades sostenibles.


En el futuro, ASEZ continuará trabajando junto a los universitarios de todo el mundo en actividades orientadas a la protección de los ecosistemas de carbono azul, la reducción de la contaminación plástica y la creación de un entorno marino sostenible. En particular, la organización ampliará su colaboración con universidades, administraciones locales, comunidades, organismos internacionales e instituciones afines, con el propósito de proyectar la acción ambiental juvenil más allá de la escala local, promoviendo la solidaridad internacional y el cambio sostenible. ASEZ promoverá asimismo la cooperación continua y la expansión global, con el fin transformar las prácticas iniciadas en el campus en acciones colectivas para la protección de los ríos, el océano y, en última instancia, del medio ambiente planetario.



