Desde el 7 de diciembre de 2025 y durante aproximadamente un mes, ASEZ llevó a cabo la “Campaña de Derechos Humanos Digitales” en 85 universidades de tres países: Corea del Sur, Alemania y Nepal.
Esta campaña se organizó con el objetivo de dar a conocer el concepto de derechos humanos digitales y compartir diversos casos de vulneración de estos derechos cometidos en los espacios en línea, aumentando así la sensibilidad de los jóvenes y los ciudadanos hacia los derechos humanos digitales. Como resultado, se lograron reunir 2693 firmas de apoyo para la promulgación de un “Día Internacional de los Derechos Humanos Digitales”.

Los estudiantes vieron ejemplos reales que ilustraban que las violaciones de la privacidad —como la distribución no autorizada de fotos, vídeos o información personal— que se producen en los teléfonos inteligentes, las redes sociales y las plataformas en línea de uso diario; la brecha digital, en la cual surgen disparidades en el acceso a la información, la educación y las oportunidades debido a las diferencias en los dispositivos, las redes o las capacidades digitales; y el ciberacoso perpetrado a través de chats grupales, comentarios o mensajes en redes sociales, constituyen violaciones de los derechos digitales.
Al tomar conciencia de que acciones antes descartadas como “solo una broma” o “algo normal” podían constituir violaciones de los derechos de alguien, muchos estudiantes se detuvieron frente los paneles y examinaron el contenido con atención.

Asimismo, se presentó el contexto del origen de esta campaña.
Se explicó que la comunidad internacional está debatiendo principios digitales centrados en las personas y en los derechos humanos a través de iniciativas como el Pacto Digital Global de las Naciones Unidas (UN Global Digital Compact, GDC), y que la tecnología digital ya no es un simple instrumento, sino que se ha convertido en la “primera línea” tanto de la garantía como de la vulneración de los derechos humanos. De este modo, se buscó ayudar a los estudiantes a comprender los derechos humanos digitales dentro de las tendencias globales actuales.
Tras conocer el contenido del pacto digital y comprender que, además de los Estados, las empresas y las plataformas, los ciudadanos y los jóvenes también son actores clave, muchos estudiantes comentaron que acababan de descubrir que los derechos humanos digitales constituyen una agenda de alcance internacional.

Tras analizar, a través de los paneles, el concepto y las tendencias internacionales, se llevó a cabo una campaña de firmas de apoyo para la promulgación del “Día de los Derechos Humanos Digitales” y fomentar la participación en acciones para protegerlos. En este contexto, ASEZ presentó cinco pautas de acción junto con el mensaje: “No son las acciones grandiosas, sino los pequeños cambios en los hábitos los cuales constituyen el primer paso para salvaguardar los derechos humanos digitales”.

Las pautas incluyeron: No publique textos, fotografías o vídeos con información personal de otras personas sin su consentimiento; utilice activamente las funciones de denuncia cuando se detecten casos de ciberacoso o expresiones de odio en línea; establezca contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta utilizada y active la autenticación adicional cuando sea posible; evite introducir información personal sensible o realizar transacciones financieras en redes de internet gratuitas o públicas cuya seguridad no esté suficientemente verificada; y, al instalar nuevas aplicaciones, compruebe obligatoriamente los permisos de acceso a datos personales, como la ubicación, y autorícelos únicamente cuando sea estrictamente necesario.
Los estudiantes afirmaron: “Ya lo sabíamos, pero no lo habíamos puesto en práctica”, y se comprometieron a cumplir los compromisos firmados.

En el lugar también se realizó una prueba de nivel de derechos humanos digitales tanto en forma presencial como en línea.
Los estudiantes pudieron acceder desde sus teléfonos móviles al sitio web de la Campaña de Derechos Humanos Digitales de ASEZ para evaluar su propio nivel, mientras se mostraban simultáneamente los contenidos de las pruebas en el panel de la campaña para su verificación directa. Las preguntas estaban diseñadas para revisar conductas que normalmente se pasan por alto en la vida cotidiana, tales como: si alguna vez habían hablado mal de alguien en un chat grupal, si habían usado redes Wi-Fi públicas sin mayor precaución o si habían leído con atención las solicitudes de permisos al instalar aplicaciones
Tras completar la prueba, se desarrolló una actividad participativa en la cual los estudiantes elegían, dentro de la “Zona de niveles” preparada en los paneles, el espacio correspondiente a su resultado y colocaban una pegatina. Al comparar entre ellos los distintos niveles obtenidos, compartieron impresiones como: “Fui más indiferente de lo que pensaba” o “Si presto un poco más de atención, podré usar el entorno digital de forma más segura”.

Al observar conjuntamente los resultados de la prueba de nivel y los casos reales presentados en los paneles, los participantes llegaron a comprender que cada una de las pequeñas acciones pasadas por alto hasta ahora o ante las que habían sido indiferentes estaba directamente relacionada con los derechos humanos digitales. Comentaron: “Al hablar de derechos humanos digitales, pensábamos solo en grandes leyes o sistemas, pero resultó que acciones cotidianas como iniciar sesión, subir fotografías o escribir comentarios están todas relacionadas con los derechos humanos digitales”, y compartieron diversas impresiones diciendo: “A partir de ahora, cuando vea un problema en línea, ya no podré simplemente ignorarlo”.

Shin Min-jae, miembro de ASEZ y estudiante de la Universidad de Soongsil, señaló durante el desarrollo de la campaña: “Al usar la IA e internet, en lugar de buscar ciegamente la conveniencia, sentí la necesidad de considerar si mis acciones vulneran los derechos humanos de los demás. Necesitamos crear un ambiente que trascienda el ámbito individual y fomente la acción valiente y no silenciosa dentro de la comunidad universitaria al presenciar casos de violaciones de derechos humanos, como el discurso de odio indiscriminado o conductas irresponsables”.

Esta campaña de ASEZ sobre derechos humanos digitales fue un intento de traducir los grandes discursos en torno a la tecnología digital al lenguaje cotidiano del campus universitario. Es especialmente significativa porque vinculó las voces de jóvenes de Corea, Alemania y Nepal con la convicción de que la invasión de la privacidad, la brecha digital y el ciberacoso ya no son “problemas ajenos”, sino temas conectados con los acuerdos digitales que discute la comunidad internacional.

A partir de esta iniciativa, ASEZ planea ampliar de manera progresiva la educación y las campañas sobre derechos humanos digitales, los programas de prevención del ciberacoso y las actividades de apoyo para cerrar la brecha digital, en colaboración con universidades de distintos países. ASEZ espera que el sencillo principio de que todos tienen derecho a estar seguros y ser respetados, también en el espacio digital, se convierta en realidad a través de las acciones de los jóvenes iniciadas en los campus.





